lunes, 4 de febrero de 2013

La mañana cualquiera



La tristeza es el eco de las risas, y el brillo apagado de los días dorados, es el sabor lejano de un postre infantil, el latir de reloj de una vieja cajita musical, una muñeca mustia, una mascota ida, un amanecer gris cualquiera sin novedad.

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