jueves, 28 de marzo de 2013

el secreto oculto


Estabas ahí bajo todo aquel ruido, vigilando los pasos que diera hacia ti, una punzada me dijo que el viento se llevaría toda palabra y no quedaría otra cosa que la huella de tu silueta y tus labios. Así que callé, solo dije lo correcto sin hablar de más y soñé mas tarde contigo. Allí las horas no pasaron, el ruido como la marea retrocedía bajo el beso de la luna. Y tu voz me susurraba al oído secretos que hacen eco cada noche, como lluvia lejana.

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